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» 20-03-2017 -

La casa propia. Los bancos públicos Nación, Provincia y Ciudad presentarán líneas a 30 años ajustables por inflación.

Los bancos públicos Nación, Provincia y Ciudad presentarán líneas a 30 años ajustables por inflación.

 

Si en los años 90 el llamado `voto cuota` pudo ser decisivo para orientar la intención de voto de la ciudadanía (una clase media atada al 1 a 1 y a un cierto nivel de endeudamiento por la compra de un departamento, una auto o un electrodoméstico), ahora parece haber llegado el turno del `voto UVA`.

El Gobierno hará este miércoles un anuncio que va al corazón de las aspiraciones de la clase media y media baja: la casa propia. Se trata de un plan que involucra a los bancos Nación, Provincia de Buenos Aires y Ciudad, que en conjunto lanzarán una línea de créditos hipotecarios en pesos, a 30 años de plazo y ajustables por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), a una tasa de interés inferior al 5% anual. Se complementa al relanzamiento del Procrear, un crédito que también ajusta el capital a la par de la UVA

La característica de estos créditos es que la deuda de capital se ajusta a la par de la inflación. Esto tiene un doble efecto: como la tasa es baja, la cuota inicial es sensiblemente menor a la de un crédito tradicional a tasa fija no ajustable.

El otro efecto es que la deuda, en pesos, crece a la par de la inflación. Pero con una tasa de interés baja el efecto `cuota inicial baja` compensa el incremento de la deuda. No es casual que los créditos UVA, que arrancaron en abril de 2016, empezaron a despegar en el último trimestre del año pasado, justamente cuando se hizo palpable la desaceleración de la inflación. Por cierto no es una movida solitaria de la banca oficial. Los bancos privados están siendo cada vez más agresivos en la promoción de este tipo de créditos. De hecho es un mercado que crece a razón de 2.000 millones de pesos al mes.

Como aquí también juega eso de `si me alcanza para la cuota me meto en el crédito`, los créditos UVA tienen a favor que representan una barrera de entrada mucho más baja. Para un mismo monto prestado, la primera cuota puede resultar hasta un 60% inferior que para un crédito tradicional. Y cuanto más despacio crezca la inflación más tarda la cuota UVA en igualarse a la cuota tradicional. La idea del Gobierno es que por un préstamo de un millón de pesos se pague una cuota cercana a los $ 5.000.

El `slogan` que utilizará el Gobierno para lanzar los préstamos será que la cuota resultará `menor a un mes de alquiler`. El contexto: una sociedad que se `inquilinizó` por la imposibilidad de acceder a una vivienda propia. Se calcula que solo en la ciudad de Buenos Aires el número de inquilinos creció un 35% en la última década. Es evidente la demanda insatisfecha.

Para fondear las líneas de crédito que se presentarán el miércoles (en la Casa Rosaday posiblemente con el presidente Mauricio Macri a la cabeza de los anuncios) los bancos utilizarán capital propio (hoy colocados en letras del Banco Central, en algún caso) y también contarían con apoyo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS, que realizaría colocaciones a plazo fijo UVA en los tres bancos, para que las entidades queden calzadas, tomando y prestando fondos ajustables por inflación.

Por cierto hay bancos que apuestan a líneas mixtas. Un tramo del crédito a tasa fija, y otra variable. El propio Nación mantienen su línea de tres años de tasa fija al 14% y luego variable en función del coeficiente salarial (CVS). El HSBC lanzó una línea a 20 años, los diez primeros a tasa fija y los otros diez ajustables a la par de la tasa Badlar.

El anuncio que se hará esta semana se complementa con el relanzamiento del Procrear, que apunta a familias de ingresos bajos y que tiene un ingrediente extra: un subsidio explícito de hasta 400.000 pesos por familia. En este caso, los créditos se otorgan por una suerte de orden de mérito que realiza el sistema Procrear entre todos los inscriptos. Ese orden se arma en función de las características del grupo familiar.

El Procrear apunta a familias con ingresos equivalentes a un piso de dos salarios mínimos y un techo de cuatro salarios mínimos, es decir entre 16.000y 32.000 pesos.

El impacto fue inmediato: se anotaron decenas de miles de familias y tuvieron que prorrogar hasta el 31 de marzo los plazos para inscripción. Demanda insatisfecha. ¦ Vivienda. El presidente Macri lanzó el sábado pasado los Procrear. Este miércoles, nuevos anuncios.